Ha pasado una semana desde la derrota del oficialismo en la consulta popular y referéndum, y la Asamblea Nacional aún procesa el rol que jugó, directa o indirectamente, en el revés electoral del domingo 16 de noviembre.
Aunque la bancada de Acción Democrática Nacional (ADN) mantiene la tesis de que los resultados electorales no se tratan de que alguien ganó o perdió, puertas adentro se plantea ajustes al trabajo legislativo, especialmente en la construcción de leyes.
El primer paso lo dio el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, al reconocer que pudo haber errores en el trámite de las primeras normativas, la mayoría económicas urgentes, tratadas por este organismo. Con la Constitución de 'bolsillo' en mano, legisladores correístas celebran el No en la consulta popular y referéndum de Ecuador Eso provocó que, por ejemplo, leyes como la de Solidaridad Nacional y de Integridad Pública sean declaradas inconstitucionales por la Corte Constitucional.
En tanto que, los efectos de la Ley de Inteligencia siguen suspendidos a la espera de un pronunciamiento definitivo de los jueces constitucionales. Y eso abrió una disputa del Gobierno y la Asamblea, dominada por Acción Democrática Nacional (ADN), contra la Corte Constitucional (CC) que incluyó una movilización en Quito y Guayaquil y la exposición de los rostros de los jueces, que no fue muy bien recibida por parte de la ciudadanía.