Pasaron 11 días antes de que el presidente Daniel Noboa se pronunciara públicamente sobre su derrota electoral. Aceptó que los resultados fueron un remezón para los asambleístas, ministros, direcciones zonales y para Acción Democrática Nacional (ADN) y reclamó que todos tienen que hacer su parte, porque no pueden pasarle la pelota en el último minuto y esperar que "meta el gol".
Esto lo dijo desde Carondelet con el exalcalde de Quito, Jorge Yunda, que sea su interlocutor. En 24 minutos de conversación no hubo respuestas sobre las crisis del país, pero el Mandatario sí confirmó sus intenciones de intentar modificar la Constitución. Noboa argumentó que consultó a la ciudadanía si quería menos burocracia, dejar de financiar a los partidos políticos, tener asistencia internacional en la lucha contra la inseguridad y mejora de barrios, y que los presos no sean grupos prioritarios. "Y la gente dio su respuesta", zanjó. Sin embargo, esa descripción no es precisa. El rechazo electoral no fue solo a las cuatro preguntas, sino como el mismo Mandatario lo acepta, al mencionar temas que no estuvieron en las papeletas como tal, fue un llamado de atención a sus planes y a su gestión. ¿Qué alternativas le quedan a Daniel Noboa para reformar la Constitución, tras el triunfo del 'No' en la consulta popular 2025? Por ejemplo, la reducción era de asambleístas, no de la burocracia que complica directamente a los ciudadanos. Y la instalación de bases militares extranjeras no tiene relación con una supuesta "mejora de barrios", especialmente para aquellos sectores que ni siquiera cuentan con servicios básicos. Y, finalmente, entre el 54% y 62% de votantes rechazaron cada una de sus propuestas de referendo. Pero, como lo han dicho varias figuras del Gobierno y de ADN, esto no los detendrá y redoblarán esfuerzos. En esta última aparición pública, el presidente Noboa afirmó que "seguiremos trabajando incansablemente para hacer las reformas y los cambios que se deben hacer".
El Mandatario aclaró que, pese a la negativa en las urnas, tomará otra vez el camino de las enmiendas constitucionales, que requieren de un referendo aprobatorio; y de reformas por la Asamblea Nacional. Además, cualquier tipo de propuesta que pretenda modificar la Carta Política debe pasar obligatoriamente por el filtro de la Corte Constitucional (CC), contra la que el mismo Noboa lanzó una campaña de presión y una estrategia legal que buscaba restringir su control, pero que no prosperó.
El secretismo en las acciones del Gobierno se acentúa bajo la administración de Daniel Noboa "Ojalá la Corte Constitucional ya no se vuelva un enemigo del pueblo, sino que vea la verdadera coyuntura de Ecuador, la situación de las familias", repitió el Mandatario.